Esta también permite que los ciclistas se hidraten durante sus trayectos urbanos. Su diseño busca incentivar el uso de la bicicleta en recorridos de 8 a 16 km.

Miguel Urrego, estudiante de Diseño Industrial de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), explica que la idea es que las biciestaciones estén ubicadas cada cuatro kilómetros –aunque el rango dependerá de la tipología que tenga cada ciclorruta–, de manera que se tenga el espacio suficiente para una isla de parqueo de 70 por 120 centímetros, con capacidad de extenderse hasta los 280 para instalar hasta tres módulos.

La estructura está conformada por una plataforma de acero inoxidable de 70 centímetros de ancho y 2,30 metros de alto, en la que el usuario se sostendrá con el pie, y si desea tomar agua encontrará un bebedero con pulsador. La parte superior frontal será informativa.

Camila Andrea Medina, estudiante de Diseño Industrial de la U.N., explica que “el usuario puede llenar de agua la botella o cualquier otro recipiente que porte, pues en el bebedero el ángulo de salida del líquido es estandarizado”.

La estudiante destaca que una agarradera les permitirá a los usuarios sujetarse del módulo de manera más cómoda. La biciestación cuenta con un sistema de iluminación de luces conformado por 80 bombillos led en la parte superior.

La estructura es un resguardo momentáneo para que los biciusuarios se hidraten o puedan ponerse ropa impermeable en caso de lluvia.

Aunque inicialmente se había planteado que las biciestaciones se integraran a la red de acueducto, cuando las tuberías están distantes se tiene contemplado disponer de un depósito de agua y una bomba hidráulica cuyo mecanismo deberá ser abastecido en forma periódica.

Los mecanismos eléctrico e hidráulico de la estructura están en la parte posterior de la biciestación, protegidos por una puerta con acceso restringido para el personal de mantenimiento y reparación técnica cuando sea requerido por el sistema.

(Por: fin/JCMG/dmh/LOF)
N.° 965